"Las Nuevas Palabras"
Nuestro idioma se moderniza constantemente, y si de por sí resulta bastante complicado por ser el que mayor cantidad de palabras contiene, cada vez lo es más todavía en virtud de las nuevas incorporaciones y modificaciones que va introduciendo la Academia de la Lengua Española, quien hace sólo unos días dio a conocer las 4.618 nuevas palabras y 17.310 modificaciones de términos ya existentes, introducidos entre junio de 2004 y diciembre de 2006.
Como la divulgación de estas nuevas palabras es lo que puede calificarse como bastante moderada, en la habitual mezcla que hacemos cuando hablamos, entre palabras aceptadas e incorporadas desde hace rato, o desde siempre en nuestro idioma, y otras que no lo son - barbarismos, costumbrismos o coloquialismos, entre otras deformaciones- deben ser muy pocos los que puedan diferenciar entre una y otra cosa.
Veamos, si usted le dice a alguien que es un "paganini", no se está refiriendo a que tenga veleidades musicales por ese genio del violín que llevó ese apellido, sino que es alguien muy volcado a pagar, tanto las suyas como las cuentas ajenas. "Es un paganini", y está bien expresado, pues es desde ahora una palabra incorporada en el Diccionario de la Real Academia Española.
También, entre las miles incorporadas, aparece "neura", por quien es una persona muy nerviosa; "subidón", por un pico de fiebre; "modernez", forma despectiva de aludir a la modernidad; "fisio", para identificar a quien es de profesión fisioterapeuta; "rebotar", enojarse por palabras o acciones de otro; "sapiente" -curiosamente, contra lo que pueda pensarse no estaba entre las aceptadas-, que tiene muchos conocimientos; "reminiscente" -otra que seguramente la mayoría suponía como de vieja usanza-, para quien evoca o recuerda algo; "aeromoza", por azafata. Y así continúa una nómina que llega a más de cuatro mil.
Lo cual deja en claro, que por más que uno se preocupe y trate de estar actualizado, es bastante difícil de conseguirlo, ya que habría que dispensarle un tiempo excesivo, y además poseer una memoria de elefante -¿tendrán en realidad tan buena memoria?- para incorporar, así de pronto, cuatro mil nuevas palabras y diecisiete mil modificadas.
Fuente:La Opinión Rafaela (Argentina)/(Todoele)
www.laopinion-rafaela.com.ar
Aun cuando el idioma castellano se enriquezca constantemente, lo que por una parte es muy bueno y positivo ya que incorpora términos comunes y callejeros, cada vez resulta más complicado llegar a dominarlo, aunque sea en sus conceptos más básicos y esenciales.


