¿Hasta cuándo los disparates seguirán envenenando el idioma?
Autor del articulo: Demetrio Fábrega
Después de haber leído que habían hecho un paro "cerca al puente" en vez de "cerca del puente", en la primera página de un periódico grande, se colmó la indignación que me causa cada nuevo disparate, y decidí volver a hacer otra advertencia más sobre el peligro del desarrollo insuficiente de la facultad del lenguaje, que es evidente ya en tres generaciones de gente que no sabe ni hablar ni escribir ni puede entender una expresión construida de acuerdo con las más elementales reglas gramaticales.
Cuando regresé del Japón después de trece años, en un acto de entrega de los premios del Concurso "Ricardo Miró" en 1981, decía yo que, antes de irme al Oriente, el español de Panamá era tal vez el mejor de América, pero que, al volver, me había encontrado con que los panameños se comunicaban por aproximación. En una conversación entre dos personas, el oyente decidía el significado de lo que había oído, y el hablante no tenía una idea clara y nítida de lo que decía.
Ahora los ataques vienen en varios frentes nuevos. En una película de Hollywood en inglés, un "latino" habla en español y dice: "En media hora estoy atrás" (traducción literal de "I am back in half an hour", disparate igual a decir "te llamo p?atrás", en vez de decir "te llamo de vuelta". Por los anuncios incluso la cosa anda igual. Ya inventaron la palabra "gerenciamiento" en vez de gerencia, lo que se añade a los verbos transitivos y pronominales que se volvieron intransitivos como en el caso de "el camión volcó antes de llegar al puente" en vez de "se volcó". Hay un letrero que dice "Lo atenderemos momentáneamente" (aunque incluso en inglés "momentarily" está mal usado).
Pero el mal no es endémico sino pandémico y envuelve ya hasta a responsables de la integridad de la lengua. Ejemplos: "dar nacimiento" (i.e. give birth) en vez de "dar a luz" para que los niños del futuro no sepan que parir es dar a luz.
¿No hará nadie nada nunca? Si en su "Tractatus" Ludwig Wittgenstein escribió "los límites de mi lenguaje son los límites de mi mundo", ¿qué mundo tendrán nuestros jóvenes cuando suplan su falta de vocabulario como los jóvenes norteños que dicen dos palabras sucias por cada tres, y en vez de "vaina" y "cosa" digan "c.ñ." y "m...d.a"?
Fuente:Panamá América (Panamá) www.pa-digital.com.pa


